31.10.07


22.10.07


13.10.07

AUTUMNAL

a Silvi

Ayer estuve mirando a la gente que pensaba. Es un ejercicio sobre todo de otoño. Me vino a la memoria aquel diario. El que yo escribía cuando rondaba los 18. Me parecía una pena que cualquier día de mi vida fuera presa del olvido. Necesitaba rescatar cosas importantes.

Muy pronto me di cuenta de que aquello no tenía ningún sentido: un simple inventario de acciones del tipo: hoy fui a clase; elena no había venido; Jesús me pasó una cinta de los Doors y he descubierto que mi padre la tenía en vinilo; me han sentado mal las croquetas; no estoy enamorado; a veces miro esta esquina redonda y pienso lo normal que me parece a mí y lo anormal que le parece a todo el que no ha convivido 7 años con una esquina redonda; tiene cierto encanto cuando se escucha de madrugada el ruido del ascensor o mirar hacia el techo de noche y preguntarme cosas, pensar en el tiempo; años noventa y creciendo; tendré 22 en el año 2000; no sé si entonces me consideraré un verdadero hombre.

Me di cuenta de que no tenía sentido porque esto lo estoy escribiendo doce años después y todo eso podría perfectamente haber ocurrido. No tiene sentido porque lo verdaderamente importante no es una lista de sucesos; ni si quiera de pensamientos. Sencillamente porque se le va a uno la vida en eso y la vida se convierte en escribir la palabra vida de vez en cuando.

Ayer estuve mirando a la gente que pensaba. Casi todos rondaban mi edad. Muchos eran poetas. Da igual. Había mil páginas de diarios en el profundo abismo de sus ojos. Esa es la parte más valiosa; como si la vida fuera un libro y de repente uno levanta la cabeza de la página y piensa “estoy leyendo”; “este momento tiene que ser necesariamente hermoso”.

1.10.07

DEVUÉLVEME LA VIDA

Hoy,

−que el mar es de cerillas todo,
tanto o más mi corazón marea
y tus pies de fuego−

Hoy,

paseas

naturalizando el disimulo

de la playa y por la playa
hecha de pensarte.

Cataclismo impenitente disfrazada de virgen erupción paseas hoy por la playa
y baila como una llama tu pelo el viento
que está hecho de manos
(de manos mis manos) y te paras entonces
(un momento te paras) y el tiempo

es un ojo como un planeta iluminado de hambre

(mucha hambre mi hambre) toda mía y tus pies


de fuego

se paran

ahora

y mi cabeza está hecha de labios tus labios,
y mis labios existen para que tus pies sean de fuego
y te apetezca ahora probar la madera del mar fósforo

ahora


que te has parado un momento de azufre

ahora

que mi corazón no osa mirar cómo arde el universo
apenas sin darte cuenta


ahora

...y me pregunto
por qué escribo el poema
dónde estás?

Devuélveme la vida