30.12.07

veintiocho

feliz año

a un día más en que clavar fecha a mi ventana de insecto gigante y párpado sin pestañas a la mañana café tostada y cigarrillo a un sueño terrorífico que me despertó riendo siempre empiezo el día bajando escaleras o pegándome un trompazo contra la señal de stop me siento un poco neil armstrong en el estudio de grabación poniendo mi primera huella en el día y voy a soñar subiendo a ir a soñar subiendo a ir a subir soñando a a a ir a subir a soñando a voy en primera persona y rezo a mis primeras personas a ti que ya empiezas a buscarte en el poema qué poema a ti que nunca pensaste en buscarte al último año gamberro inadaptado peligro ver la luz cuidado ver la luz de nuevo cuidado ver la luz coño cuidado etcétera ver la luz bien museo panda de tarados ni un puto nombre hermanos a las pataletas a círculos como memoria de pez a ser bueno intentarlo a perdón si te dejé de lado a paciencia callado padre no sabía que sufrieras tanto mamá venga ya a os quiero pero este año sí tengo para regalos javi forever maría me pescó de lo hondo como en tiburón callejón de la amistad sin comentarios a ser en occidente capitalista a mi pesar quieto y qué vamos a hacer con tanto madero a malasaña madrid y desengaño gran vía tirso luis de dios el sevi y otros indios a pizca de amor como espinillas i didn’t mean to hurt you a mi casa como napoleón en rusia y llegó el verano las fotos en las cajas ya no me estremezco hay que ver de qué forma veo ahora las pelis yankees sí? ya veremos el año dosmilsiete no ha existido fue un bonus track del anterior qué disco tan raro los documentales de hipopótamos son entrañables y el locutor parece estar recitando un poema se me ocurrió el plagio quién se iba a dar cuenta pero escribo demasiado despacio a un ladrido de un perro en la calle como diciendo búscate una casa más grande so perra digo so puta que tengo las patas entumecidas y el culo gordo y la caca haciendo cola en el colom igual se llama así por eso a el humor ángel de la guarda a los hermanos marx faemino y cansado a un chico de ojos tristes que me mira y se ríe lo que mejor se me da es ida de olla cachonda exejeta que se busque la vida y he puesto exejeta con j no por casualidad ni juanramoneo a cada una de todas las colillas que son como las miguitas de pan de los días y sobre todo de las noches aunque a veces se amontonan demasiado y pierden su función matemática a los que vienen a los que se van y echaremos de manos y de menos como alpiste de cariño a palabras como esas que si no están en una sopa de letras nos dan como vergüenza o las ponemos en inglés i love you so much ode to my family y cosas por el estilo a un desconocido que a priori cae mal si le conocieras puntos suspensivos a los enfermos indolentes mierdas deprimidos y a la fuerte personalidad bulldozer que les arrolla y les cambia a mí no más y lo sabes pequeña qué cachondeo ja a la chica de cristal cómo me convino perderte de vista ayer hice mi primer cocido y me ha salido pero que muy bien no sé a quien invitar porque tengo tonelada a la búsqueda de la esquina parece que llega algo un cambio o algo así de perspectiva como pasar de la foto al cine el movimiento otro país los mismos amigos un planeta al fin que declara que no hace falta ponerle fechas en algún sitio ahora es once de marzo y la gente se está dando cuenta aunque sólo sea durante una semana de que aquí estamos todos juntos que madrid es genial y su gente simplemente olvida rápido que el poder está en sus manos y se llama amor y no soy milenarista me rindo a la evidencia del poder que tiene en la realidad que todo salte un día por los aires a las pausas tipo qué pongo después de esto es como dejar que la respiración sea el flujo vaginal del cerebro y la realidad es así por mucho que muchos se empeñen en casilla y demiurgo un día no te funcionará el mando del garaje o te quedarás tirado con el coche burbuja en un lugar sin cobertura bajo cero y sin mantas y entonces tu grito será casi como de lobo te darás cuenta de que las piernas sirven para algo más que pisar empleados o embragues o sueños y te darás cuenta de que tu voz es un llanto de animal desesperado de animal despegado de sí mismo de que la muerte da sentido a tomarte la vida de otra manera de que nunca quisiste nada pero bueno qué hago yo dando consejos a capullos al fin y al cabo es fin de año y esto es para mi gente ya lo dije antes los que se buscan los que no se buscan aquí en el poema qué poema buscad la palabra en el ficcionario al fin y al cabo la poesía son veintiocho caracteres latinos con los sentimientos bien puestos y mira ni las comas son necesarias ni punto final a vosotros feliz año nuevo pero sobre todo feliz día

24.12.07

NAVIDAD DOS MIL EKIS

Corazón plástico cirujeo y paz de salchichas orejeras
amén la risa estafa y Claudio Él-Claudio que dice:
Largo se hace el día a quien no ama,
como quien desecha crestas
o estilos vida papanoel y la náusea de pana sin lavar desde aquél mayo,
cuando calcetín es sonda de charco,
o borrachera expedición antártico cadáver pingüino emperador,
monedas mala suerte travestidas no sabiéndose Walk on the wild side,
noches deglutiendo cada vez más escorados gerundios a babor,
eternidad de asuetos y facturas facturando excesos de prudencia,
los precintos de caduco caducar hígados pacientes,
ojos de saturado alucine y mentones fornidos como muelles hidráulicos que nos levantan la noche por el camino largo moviéndonos el planeta de sitio,
se reúnen los locos enanos como electrocutadas lombrices Peter Pánico,
haciendo cojines con el aire tapizado de deseo y ya
ningún lomo el horizonte de mujer o vagar tranquilo sal de la costumbre,
o hacer cocido prematuramente premadres naciéndonos de la mugre de las uñas de castillos extintos,
o haber nacido todos José Agustín chupándonos las pollas apocalipsis única fiesta en común y la cultura algunos sobres más en la despensa;
hacer camino resumen a saber qué druída desesperada arrancando happy end’s rascando gritos con los brazos enteros metidos en los coños o en las bocas;
que disfrute un zumo de plástico cirujeo y paz-limón hecho sólo de burbuja,
que los perros se arranquen la piel para poder permitirse un abrigo de gato,
que el fin del mundo sean cuerpos en 2D; 6.32AM Gran Vía Corazón Turista del Peligro y Claudio diciendo en el entierro Largo se hace el día a quien no ama
y él lo sabe.
Ya no nos queda comedia sólo respirar robando tinta a los periódicos
para contar nuestra verdad que se acerca por ventura cada día más al hombre
por el hombre,
...y largos son sus días como el mar de un momento.

20.12.07

PERSPECTIVA

Me tiene consumido desierto de roca
la duna allende tu imagen,
el eco encerrado en mi pecho
y aullido que te lleva el viento
hasta la playa en el borde
y la muerte

17.12.07

DESNUDO NUEVO

Aún estoy
rata de lavabo
y diez por ciento cuerdo
casi siempre de mañana.
Hay encanto cierto
en que haga frío afuera,
donde un mundo espera
a que abramos sus fisuras
sin necesidad de cerrar las puertas
a lo inevitable:
llámese Historia,
todos los millones de rusos muertos,
judíos, dictadores, toda la plática,
república, Ramón Sijé, Lorca,
Lennon;

penas de muerte,
pena de muertes…

Qué podemos hacer
mas que mirarnos a los ojos
y saber que no fue nuestra culpa
cuando hay un mundo afuera
(aunque haga frío;
eso tiene encanto):
un mundo afuera
y fisuras que buscar
en umbrales cálidos
y mirarnos a los ojos
aunque el nuevo desnudo
nos quede un poco justo…

Con lo caro que costó
más nos vale usarlo.

Con el tiempo
ya se dará,

ya se dará

de sí. Mientras tanto
ámense
y salgan a la calle.

14.12.07

CAOS PARTE CATORCE

56
el verano es una cicatriz en el gesto
de una dama indignada por el olor a tabaco

89
la única labor del poeta
es el riesgo
de tirarse encima de una manta
aunque sólo sea una manta

93
acabo de encontrar lo que buscaba,
y no son llaves,
sino más profundidad
de abismo

12.300
el yonki
vive en un mundo de mentiras
−como el nuestro−,
pero en miniatura,
y bajo las moscas de la ley
que nosotros
no sabemos lo que son
mientras no molesten



demasiado

237.900
¿Y por qué esto de los números?

273
A veces siento la literatura como una coz en el cráneo
A veces, y lo siento, mi cráneo es una coz a la literatura

Se trata de ser ecuánime

5
eeiiiiiiii!!!

582
El hecho de ser un hombre
me aporta tantas haches
que uno no sabe si lo mejor no sería
quedarse en silencio

69
69 besos
en mis pies seip sut ne

0
Según escribía el poema caótico námber 345.700
moví la silla,
y arrastré el cable,
y se apagó el puto ordenador
sin amar mis cambios.
Así es la vida

Aún recuerdo el poema 1;
decía así:

1


345.701
Keep on


4568’98572398572’987’985237
mbn mk cabeza cae sobre el teclado

10.12.07

SEMPER EADEM

Dejad que mi alma entera de mentira se embriague,
que se hunda en vuestros ojos como en un bello sueño,
y de vuestras pestañas que dormite a la sombra

SEMPER EADEM, Charles Baudelaire


Mañana encontrarás desnudo en la arcilla
un reloj lleno de labios
y despegar del suelo los ojos.
Creerás ser el único que mira
hasta que un espejo te grite “hombre”,
temblando, como un escroto que huye
o la primera gota de agua que cae sobre la tierra a la sombra.
Y será desde tus ojos.
Y será tu sexo.
Y el sol te sentirá como extranjero
y tu camino te alejará de esotéricas patrias
y tu camino será un ayer a cada huella,
una época a cada caída,
una vida a cada muerte.
Y el sol te sentirá como extranjero
y tu estela será el deseo de ser su hijo
y tu estela será el perfume de la memoria,
las batallas de la Historia,
los hálitos de los muertos.
Y llorarás por no poder evitarlo:
llorarás como un niño desnudo y sin besos
por no poder evitar tu corazón
y, entonces, llegará mañana el amor
para evitar quedarte ciego,
para evitar dejar de vivir por fin en tu patria
por fin en tu patria sangre mentira de hombre desnudo incapaz de fundir el sol con sus gritos

8.12.07

AMOR DE UNA NOCHE

Lo más bonito en el cristal el amor
de saberte,
de mantenerte,
de no tiempo en la escama de aún no tocarnos

porque nos miramos el mirarnos y la noche es la manta
y por fin comprendo que alguien haya llamado ángel a un rostro,
y por fin saber lo que debería de ser sin plantearse despueses ni antes,
porque me miras te miro y una hora es evidentemente el paraíso sin drama ni comedia,
porque el movimiento

no implica al tiempo sino a la elegancia y el universo
por fin lo veo y es distinto a todo grito ascético,
porque ocurre

y besarnos es como SER EL MAR
y no te conozco porque conocerse es óxido de relojes pero te amo
y me atrevo con todo ahora,
único vórtice de existencia al fin ya no trauma,
no ansia,
no “no” y me expando en tus ojos y la mañana siguiente
preguntarse por qué Oslo es lo mismo que Solo,
y ser feliz en el saber que nadie nos quite la noche,
nuestra única noche al fin y tus ojos ya nunca más un naufragio:
siempre destino

cuando flotar y hundirse
forma parte de lo mismo
al fin y al cabo siempre el mar
y haber comprendido;
haber comprendido
esta vez a tu lado,

esta vez a tu lado síntoma de haber tocado todo mar y lo eterno

3.12.07

GATO-GATA O GATILLO

Mientras mi mano de placer se embriaga
al palpar tu cuerpo eléctrico,
a mi señora creo ver.

EL GATO, Charles Baudelaire


CAPÍTULO 1

Hacía frío a pesar del sol. La ventana de casa de Adrián daba al sur, pero la calle, estrecha como un abismo, sólo dejaba entrar la luz a medio día. Entonces él abría el ventanal derribando como maniquíes degollados algunos botellines del suelo. Algunos aún estaban llenos y parecían verter su alma sobre el pie descalzo de Adrián. Éste tiritaba recogiéndose la chaqueta de lana, deshilachada, apenas cerrada por dos botones rotos. El aire helado le cerraba entonces los poros de la cara y él respiraba por pura inconsciencia a la vez que sentía cómo se iba flotando lentamente el fantasma de la noche: el hedor a tabaco, el espíritu de las canciones y los gritos, los golpes de los vecinos y sus chisteos ignorados, Beatriz en el suelo masturbada por Homero y por Victoria, Álvaro cortando la coca sobre un ejemplar de Rayuela, él bailando en el centro de la sala pisoteando las plumas de las almohadas rotas, de los sueños inexistentes. Todo era cuestión de alcanzar la animalidad en grado sumo, e incluso eso lo hacían de forma inconsciente. En ese punto desaparecía el tiempo y, en consecuencia, toda proyección posible. Perdía importancia derribar una estantería de libros, cortarse con el hacha los dedos de la mano, follar sin condón, pegarse puñetazos y morderse mutuamente hasta llegar al límite de la sangre, besar cualquier cuerpo, pintarse la cara con carbón, gritar por la ventana la libertad de dejar de ser humanos: el lento transcurrir del suicidio. Podría decirse que en aquéllas noches llegaban a cruzar las puertas del infinito.

Ya solo, el primer cigarro del día tenía un sabor llamado “seguir”. Adrián recordaba entonces con la primera calada la celebración el día anterior del cumpleaños de la muerte de Modigliani. Leyeron poemas de Cocteau, Baudelaire, Lautremont. Estas “mañanas Maldoror” se disipaban en los recuerdos de las locuras nocturnas según el fantasma iba saliendo hacia el día por la ventana y ya sólo quedaba resistir la inminencia del llanto estulto ya casi inexistente como el gozo de la masturbación. Apretaba los dientes y las glándulas lacrimales detenían entonces su orden natural, y en el pecho de Adrián iba apareciendo una procesión de rostros negados como la esperanza a la par que la desesperación. Entonces era difícil moverse. Sólo fumaba. Miraba muy arriba a la franja de cielo cercada por la calle y el cielo era blanco. Su pie izquierdo empezaba a congelarse sobre el charco de cerveza. Temblaba el cigarro en la comisura de sus labios dando la réplica al corazón y a sus manos. Volvió a pensar en Lautremont, Baudelaire, Cocteau, Modigliani y erupcionó en su estómago la náusea. Pensó en Beatriz, en Victoria, en Elena, y no pudo reprimir las arcadas. Vomitó, al fin, intentando lanzar sus entrañas al Dios de su franja de cielo, de su cerrazón. Con los ojos aún cerrados no pudo evitar dejar de mirar hacia arriba y su cabeza describió una involuntaria reverencia a la dictadura de la gravedad sobre cuya acera se había posado lo que quedaba del alma del fantasma de la última noche. Abrió los ojos sumiso ante la realidad. Y allí estaba Ana. No se conocían todavía.

−¿Estás bien? −, dijo ella desde abajo.

Adrián apenas pudo asentir mientras se limpiaba la boca de vómito con la manga de la bata. Ella se quedó mirándole un poco hasta que la pena o la vergüenza volvió a mover sus piernas calle abajo. Adrián tuvo tiempo para mirar la cara que no abandonaría su cabeza el resto del día soportando su propia censura y colándose entre la censura a la censura, entre las fachadas de su universo limitado para terminar pensando que quizás un amor podría hacerle bien, si es que el bien existía.

CAPÍTULO 2

Como una célula más entre coches y transeúntes, Adrián se dejaba llevar por las arterias de Madrid. Mientras, iba fantaseando su historia con Ana. Se la encontraría de casualidad en un bar de Malasaña. Ella sería la hermana de una amiga de un amigo o algo así. Se la presentarían y ella se llamaría Ana. Al principio no se acordarían, pero en un momento de la noche ella le diría que si no se habían visto antes, justo lo que estaba pensando él sin atreverse a decir nada porque ya sospechaba que ella era la chica sobre la que precipitó hacía unos días su vómito. Él le diría: “Lo siento mucho”. Y ella: “No te preocupes”. Poco a poco la conversación derivaría en un “¿sabes? Ese día me tiré horas pensando en ti, incluso me imaginé que un día nos encontraríamos”. Ella se reiría y le diría “te veías patético”. Y él: “¡pero bueno! ¡me estás llamando patético!” Y ella: “perdona pero… sí”. Y él: “no, si ya”. Ella contestaría risueña si es que estaba pasando una época jodida de su vida y él se quedaría encantado de que a ella le gustara descuadrar, colarse por las grietas de lo correcto llevando siempre las riendas de la complicidad intuida y el humor. Él, en seguida, porque es así, qué se le va a hacer, se sentiría enamorado. Diría que va al servicio y apoyando los codos en el lavabo, se miraría al espejo diciéndose “joder joder joder ésta tía me encanta”. Volvería a la barra y pediría un chupito de absenta; al segundo sorbo le diría: “llevo cuatro minutos enamorado de ti. Dame el teléfono porque esto no puede ser de otra manera. ¡Dame el teléfono o te vomito!”. Y ella diría riendo: “¡pero cómo vas a estar enamorado!”. Y él moderaría su atrevimiento diciendo: “bueno, no estoy, pero me siento, ¿hay alguna diferencia? Dame el teléfono que si no esto va a ser un desastre”. Entonces ella diría: “seguro que se lo dices a todas, pero vale, apunta”. Entonces él, pensando en las tres últimas, diría: “te juro que no se lo digo a todas. Si piensas eso no me des el teléfono”. Y ella: “no hombre, apunta, apunta”. Y mientras Ana le diera el número, él, deliberadamente, diría en alto: “¡bien, bien!”.

Pocos días después quedarían en verse en Plaza de España sin planes definidos. Terminarían en el Templo de Debod al atardecer y él le diría: “¿Sabes? Mi calle es tan estrecha que casi no se puede ver el cielo por la ventana”. Y entonces las típicas preguntas de dónde vives, una amiga mía justo al lado; a qué te dedicas, estoy hasta la polla; cuántos años tienes, pues aparentas más, ¡joder no seas hija de puta! y las risas nerviosas porque aún no la ha tocado; qué hiciste tres años en Irlanda, yo nunca he estado en Dublín; qué signo eres, como mi padre, y qué hace, está muerto, lo siento, no pasa nada. Recoger hojas secas del suelo y que una tenga forma de elefante; es como en ese cuento, ¿lo conoces?, es mi preferido!, y ¡no me lo puedo creer!, y entonces lanzarse a un abrazo inevitable. Y mirar al horizonte, y entonces, por fin, el primer beso; “ya era hora” “lo estaba deseando” “yo también”, a partir de entonces tantos y tantos “yo también”, y “qué coño hacemos en el parque; vamos a tu casa ya mismo”, y la primera noche juntos, disculparse por el desorden, “desde aquí te vomité aquel día” dicho con una sonrisa estúpida; de pronto pensar qué le está pasando; confesarle que está acojonado; ocultarle que duda mucho que todo salga bien en algún momento. Las despedidas pensando en ella, sólo ella su entorno absoluto y ya no más un durar de la huida del absurdo, del tiempo, ya no más sentirse con la deuda de mostrarse distinto porque ella es su entorno absoluto y está feliz y le jode que todo sea tan fácil después de tanto martirio; y no saber, por fin, si la imbecilidad es el amor o el antiguo suicidio prolongado, o aristotélico punto medio, punto miedo y punto. Épocas frenéticas de mensajes en el móvil, e-mails, cartas absurdas con un viaje sencillo, de metro, claro, y ver esa película que marcará la época más hermosa de su juventud, que sea tan buena y ella le mire como si la hubiera hecho él; dejar a medias las cañas porque les puede el furor del sexo; aguantarse los pedos al principio durante toda la noche hasta que un día se le escapa a ella uno y huele fatal y “parece mentira viniendo de ese culito”, y entonces la sesión de carcajadas más larga de sus vidas. Que le duela el vacío de tanto ser ella, su entorno, y momentáneamente, todo bajo control.

A todo esto, Adrián, sigue paseando por una calle del centro. Su imaginación es una locomotora. Tiene los sentimientos a flor de piel. Casi le ha atropellado un coche mientras miraba a la Luna. Empieza a hacer frío. Se siente estúpido porque piensa: ¿será posible que todo sea tan sencillo, que toda la complejidad de estos años fluctuando entre el placer efímero y el tormento acaben como termina con la vida la sencillez de una bala? Gata-gato o gatillo, piensa, y ríe amargamente. Tiene las manos heladas y entra en un bar. Pide una caña y contempla a las parejas, cada una en su esquina particular de la Historia tocándose la cara como si fueran monolitos, cegados en su confortable entorno de motes cariñosos, presunciones de genialidades mutuas, abusando de conocerse hasta el punto de prácticamente ignorarse en la sedación de la seguridad más vulgar, hasta el punto de desechar todo el resto del universo de estímulos, toda potencialidad posible, desechando el vértigo de la verdadera realidad, creando la suya propia con ese afán de subsistir en el engaño. Entonces Ana se sienta a su lado y le dice: “Hola”. Y él responde: “Lo siento, querida: lo nuestro, ha terminado”.