LET’S GO TO THE CHISPA
tramo 1
Con qué me voy a enfrentar tic-tac
la frente de un glotón centauro que contiene los huesos de todas las ranas del universo,
y falaz es el nombre de los nombres que el hombre impuso al animal que glorifica entre sus cejas como una moneda circulando en el aire, en cuya superficie se construyen centros comerciales y sodoma y gomorra en los anos de los córnidos habitantes de las ciudades verdes como la gloria de las rosas;
astracán y en tu abrigo la nieve que nunca se quedará a vivir.
Grita y absorbe con el fuego de tu alma el sopor de las siestas.
Haz de tu mano un vagón y de tu música rapaz una burbuja de caos que caen según soplas y sólo se deprime el plástico.
Quisiera tanto que no quisiera tanto que “que” no fuera lugar de servidumbre y amor montaña rusa y besarte caviar, y “Acabóse” un saludo que evidencie nuestras vilezas oscuras.
tramo 2
Triamoriclonato de chispa,
amoricloreno de azotezazo,
aminoramiento de celos y cláxon.
Espidifrén en la esquina marquesina donde el nido del ave inmensa, allá justo donde “plín” planta sus huevos con tos y aquelarre de luces en una bolsita donde clin-clan rehuye cualquier mirada.
Alquitrán dibujando autopistas en tus fosas nasales y ombligos postrados ante el altar invertido.
Uno, dos, o coca-cola imágenes de un “ir”, o dos “venga” o coca-cola “infinitos” hoy por hoy y las bombas te molestan en el zapato como el hambre te molesta en los clavos de óxido.
Y después está el mar de celuloide. Sumergirse silencio y adiós momentáneo, y hacer,
madre del amor hermoso,
hacer,
hacedor,
panadero,
asistente a convenciones de gelocatileros,
paracetamoleros
o como lo quieran coser,
que tu túnica, Verónica,
es el placer de los muertos que esperan allá donde nadie se conoce y Chicago
es el ruido de tu estómago burbujeante ruido estómago que escandaliza al erudito en el cine
y que canta en tu arena el rencor que tú siempre te tuviste.
Ya llega el bus.
Tus pies son calcetines.
Tu boca un recuerdo.
Tu alma, la luz de la noche.
Y no eres nada.
tramo 3
Había un círculo con seis puntos en medio,
un programa televisivo de horizontes cuadrados
y dos hurones soñolientos que aun así cotilleaban las crestas de las viejas viudas que vestían de naranja.
¡Aleluya!, gritó el halcón sentado en marca norteamericana, justo cuando los pelícanos iban a venir y no lo sabían.
Los peces con más de dos interruptores estaban al corriente de todo y las selvas supieron entonces que todo su universo era el microondas de la fiesta de Paco.
Mañana amanecerán paraguas ocultos bajo tus legañas y te sentirás árbitro de ese mundo que se parece al jamón histérico y a los prospectos de medicinas que Xisco oculta en sus rizos,
saldrás a la calle borracha de deambuleo,
y verás que su sonrisa es un chicle que lleva pisado cuarenta años. Te sacudirás de las mangas lágrimas de Bogart,
y bailarás con claquet los bluses,
y el cielo será plomo como el verde de los pinos donde columpiabas el tiempo.
El amor es ahora una mascota a la que no alimentas,
y el orificio donde guardas tu agonía explotará en una súper-nueva de humor como nunca y rezarás
por que nunca hubieras tocado lo más mínimo de lo más máximo.
Y así será cómo por fin Raquel encuentre el disco que andaba buscando,
y cómo el pan se cocina solo mientras duermes tus suspiros,
y tus tiendas de campaña,
y tus botas,
y tu curso de alemán.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
ni lo mínimo de lo máximo
ni patas de mosca
salud!
me gustas cuando
estás ausente porque no te callas
ni pa dios,,,
qué cabrón.
me gustan las 3 pero la última me ha dejao totally bokiabierta. esto....deja siempre la mente en blanco!
jajajajajajajaja
teqierounwevofritotio,mogollónmua
Publicar un comentario en la entrada