POEMA SOBRE POEMAS, INVIERNO, PRIMAVERA Y VERANO:
ENGENDRAR
PROVIDENCIA
Andaba por la calle como empiezan muchos blues
pensando en un poema que se titularía esemés,
ese mes,
o amenaza.
Parecía algo tonto
pero creo que encerraba algo importante y profundo:
“podríamos quedar esta noche
y estar juntos
toda la vida. Si no,
hazte la perdida”
***
El hombre no es un animal solitario.
El gato que hay en mí
ha muerto discutamos
si el ateo habla del mismo dios Beatriz
sólo es de Dante no hay derecho
a apoderarse de las musas de otros estamos
en invierno metáfora disfruta el transcurso creerte
malo es un gesto de bondad te lo regalo todo
menos el croquis de mi alma,
primavera,
eres el verano que nunca será,
sobre todo,
cuando sucedes en invierno
y hago el amor sintiendo
que me daría igual
engendrarte un hijo
por eso lloro
cuando me corro en tu vientre y te busco después,
siempre,
en el oro de las cosas.
***
Adivina por qué.
***
No iremos al infierno.
28.1.08
14.1.08
ESTAMOS LOCOS
Esa noche.
¿Recuerdas?
(Recordar es volver a pasar por el corazón
¿Recuerdas recordar, corazón?
Corazón es
cómo dos mentes unidas
cooperan,
se salvan,
se mandan −mierda−,
a la mierda;
estamos locos,
amor)
Esa noche tenía
“mi vida se derrumba hacia arriba”
escrito en el brazo.
Las madrugadas en casa
no son diferentes,
son distintas:
insomnio,
ya no fracaso de perdurar la noche,
todo lo contrario.
“Mi noche se derrumba hacia arriba”,
te dije mañana.
La tinta se ha borrado,
de los brazos,
la ducha,
los perros,
pan nuestro,
diarios,
hoy hace pero que muy buen
día
¿Qué es arriba?
Recuerdo besarte:
esa tediosa solicitud de estar juntos.
Reloco olvidarte.
Quizás.
Los gatos muertos.
Eres tantos ayer
y ningún mañana…
“Ni ganas” dicho con gesto de tienda de joyas.
¿Qué le voy a hacer?
Hay café para todas,
canciones para todas,
somos (tac) aquello (tic) entre el tic y el tac,
nexo,
el beso lugar donde memoria y deseo se arropan:
todo.
Nhacer el amor.
Mi vida es una derrumbe de alas.
(¿A dónde?
Y a estas alturas…)
Te gustan mis chistes.
Lo sé.
He perdido la fe en los tequieros.
Quiero hechos
y sentirme plum.
Esta noche.
¿Recuerdas?
Estamos locos,
amor.
sta noche Tribunl a ls 12.
No m yames q stoy sin pilas.
Tngo gans d verT.
M he cortado l pelo.
Ponte
una falda corta.
Y no se te olvide olvidar
los hilos de cometa:
mi vida es una derrumbe,
caída libre
sucumbe hacia arriba,
corazón.
Estamos locos.
Esa noche.
¿Recuerdas?
(Recordar es volver a pasar por el corazón
¿Recuerdas recordar, corazón?
Corazón es
cómo dos mentes unidas
cooperan,
se salvan,
se mandan −mierda−,
a la mierda;
estamos locos,
amor)
Esa noche tenía
“mi vida se derrumba hacia arriba”
escrito en el brazo.
Las madrugadas en casa
no son diferentes,
son distintas:
insomnio,
ya no fracaso de perdurar la noche,
todo lo contrario.
“Mi noche se derrumba hacia arriba”,
te dije mañana.
La tinta se ha borrado,
de los brazos,
la ducha,
los perros,
pan nuestro,
diarios,
hoy hace pero que muy buen
día
¿Qué es arriba?
Recuerdo besarte:
esa tediosa solicitud de estar juntos.
Reloco olvidarte.
Quizás.
Los gatos muertos.
Eres tantos ayer
y ningún mañana…
“Ni ganas” dicho con gesto de tienda de joyas.
¿Qué le voy a hacer?
Hay café para todas,
canciones para todas,
somos (tac) aquello (tic) entre el tic y el tac,
nexo,
el beso lugar donde memoria y deseo se arropan:
todo.
Nhacer el amor.
Mi vida es una derrumbe de alas.
(¿A dónde?
Y a estas alturas…)
Te gustan mis chistes.
Lo sé.
He perdido la fe en los tequieros.
Quiero hechos
y sentirme plum.
Esta noche.
¿Recuerdas?
Estamos locos,
amor.
sta noche Tribunl a ls 12.
No m yames q stoy sin pilas.
Tngo gans d verT.
M he cortado l pelo.
Ponte
una falda corta.
Y no se te olvide olvidar
los hilos de cometa:
mi vida es una derrumbe,
caída libre
sucumbe hacia arriba,
corazón.
Estamos locos.
rasca y gana_ para siempre
YA NADA AHORA
Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-
podrá evitarlo:
exento, libre,
como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras,
este amor ya sin mí te amará siempre.
ÁNGEL GONZÁLEZ
Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-
podrá evitarlo:
exento, libre,
como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras,
este amor ya sin mí te amará siempre.
ÁNGEL GONZÁLEZ
6.1.08
HUMO
He puesto rostro de humo a los círculos
que salían de tu boca siendo sombra de voz.
He puesto círculos de humo a tu rostro ausente,
a la madrugada hecha de evaporarse el luchar
por dejar de pensarte. A la madrugada
de ceniceros llenos de buscar tu rostro
en el gotelet, en las nubes, en el cielo naranja
he puesto círculos de humo al sol
que me deja dormido soñando vivirte
como te viví soñándote. Esfumándote
tan hermosa como la vida
***
Al despertar es todo tan distinto…
El café ahúma las paredes al son de Bartók
(siempre Bartók de mañana, es curioso,
tampoco lo conozco tanto. Quizás sea él
por no ser Bach o Satie
que siempre horadan más hondo el corazón
y parece mentira
que pueda seguir lloviendo tanto,
que todos ésos ríos puedan no estar en el infierno,
que mi pena pueda tener algún motivo,
que siga solo movido tan solo del deseo.
Tus ojos me mantienen cegado,
pero no tus ojos:
es sólo el humo.
He puesto rostro de humo a los círculos
que salían de tu boca siendo sombra de voz.
He puesto círculos de humo a tu rostro ausente,
a la madrugada hecha de evaporarse el luchar
por dejar de pensarte. A la madrugada
de ceniceros llenos de buscar tu rostro
en el gotelet, en las nubes, en el cielo naranja
he puesto círculos de humo al sol
que me deja dormido soñando vivirte
como te viví soñándote. Esfumándote
tan hermosa como la vida
***
Al despertar es todo tan distinto…
El café ahúma las paredes al son de Bartók
(siempre Bartók de mañana, es curioso,
tampoco lo conozco tanto. Quizás sea él
por no ser Bach o Satie
que siempre horadan más hondo el corazón
y parece mentira
que pueda seguir lloviendo tanto,
que todos ésos ríos puedan no estar en el infierno,
que mi pena pueda tener algún motivo,
que siga solo movido tan solo del deseo.
Tus ojos me mantienen cegado,
pero no tus ojos:
es sólo el humo.
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