29.4.08

ANTETÍTULO DE POEMA(?) CORTO

Antes de empezar,
una reflexión simple:


... el gato ha muerto

BORRADOR DEFINITIVO



entre usted
en una casa

con un gato dentro

y las meninas de picasso colgadas en una pared




salga de la casa


camine


camine
un poco más



hace buen día


la temperatura es perfecta



no tiene ninguna obligación urgente


no es la hora de comer


ni de desayunar


ni de dormir


es la hora
de estar caminando tranquilo por la calle


no tomará el transporte público


piensa usted
en las meninas de Picasso


entonces



qué cuadro tan espléndido



no sabe por qué,
pero
mira hacia atrás
ahora


la casa está incendiada



hay fuego adentro



no ha sido usted


no es su culpa

qué más da

la casa arde

usted mira a un lado y a otro de la calle

corre a la casa

quizás porque no hay nadie


no está seguro



corre a la casa

corre a la casa


¿qué piensa?


¿piensa en las meninas de picasso?



entra en la casa


el gato ha muerto


las meninas
arden por las esquinas


entonces toma un puñal

y acuchilla el cuadro

y sale de la casa


hay mucho humo



sale de la casa y camina y piensa en el gato muerto y en las meninas de picasso y en el puñal y en sí mismo

piensa en sí mismo
que es como las dos cosas:
el gato y la obra
la vida
y la reproducción de la reproducción de las vidas
probablemente
de hace ya siglos


y usted acuchilló las meninas de picasso

acuchilló las meninas de picasso
porque el gato había muerto
y estaban ardiendo las esquinas
ya estaban ardiendo


le parece
-incluso a usted -

extraño


que no se interesara por el dinero
sino por el derroche de un acto
que cree que es considerado de no perdón:
apuñalador de cuadros
y el gato muerto sin remedio

ahora ya lo sabe,

eran una copia barata;

las meninas de picasso de la casa eran las meninas de picasso pintadas por Jaimito

y el gato ya había muerto hacía doscientos años pero no se dio cuenta porque no sabe lo que es la vida,


usted,



sólo por eso no está en prisión,
aunque el crimen que cometía era el mismo o mayor

¡mucho mayor!


que cortarle a Picasso las manos


y el gato

ha muerto


y a nadie le importa el gato



ha muerto hace tanto


y todo esto le da que pensar

(nunca se ha planteado qué sería de usted si no hubiera nada que le diera que pensar)





pero ya nunca ha paseado como aquel día


justo antes del fuego


y se planta frente al mar,

en un acantilado

buscando de revistas la foto,

mirando en el móvil antiguos mensajes,

y mira el mar desde el coche
un minuto,
o dos,

y arranca,

y pone la radio,

y no la escucha pero se siente tranquilo:

por fin muerto otra vez y esperando en la ciudad
limpias las aceras de incómoda arena;
las paredes exentas
del horizonte

y tu esperanza
en un tubo de luz
donde te recuerdan
que tú tuviste la oportunidad hace años

24.4.08

Fui para ti

un "por si acaso":

Cazadora atada a tu cintura

en primavera

14.4.08

LET'S GO TO THE CHISPA

tramo 4

Atriminaaaao cacharros que terminan en mente o menta,
como consideradamenta,
tribu de mis entrañas,
catalán,
y otros pocablos subyacentes del trúcul mondo de la chispa.

Atrevíase aquél que nos calma como un chicle cayendo desde el centro de una viga de hormigón hembra; atrevíase a zorrar los ires y suicidares de un porcentaje pegajoso de tetas con moho aquél, el que no se conoce como el hecho de ver una tiza con las pestañas de los dientes, y el inefable momento de verlo todo desde sentirse totalmente tú

Entramos en barreno tramo cuatro tramo cuatro reno sin alas cuatro caca cuatro el más cuatro tramo de todos los cincos tramos de la salvaje trembla de cristal. Animalaria siempre me decía que verse todo corazón bajo las ingles era el síntoma más inpetroclorizable de estar en lo cierto o al menos en sus pedanías

cinco tramo cinco piiiiiiiiiiiiiiiiii tramo cinco tramo piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
tres catorce cinco piiiiiiiiiiiiiiiiii
juan piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii erre cuadrado

no es demasidado tarde

QUIZÁS… no crees? es largo… miran raro…
y encima puntos suspensivos pero yo creo que no, que vaya, que qué muro
iremos ahora a tocar con los dedos

pasa pasa pasa

ahora sorteamos un cementerio
tramo cinco en el tramo cuarto sortea un cementerio
leamos los epitafios tapándonos las narices y diciendo no no no no no no no no no no lo más rápido posible

epitafio uno: la ladilla más barata es la que sale sola

epitafio dos: te he dicho que me pases el puto pan, el puto vino, la puta cruz

epitafio tres: yo fui más tímido que...

epitafio cuatro: siempre todo mal, nunca nada bien

epitafio cinco: pero si sólo me picaba el brazo!

epitafio seis: murió, o al menos eso parecía cuando le tiramos al hoyo


BUENO BUENO BUENO el epitafio séis me lo he inventado,
es verdad, claro,

es ver verdad

es vever ver verdad

y es verde,

además,

es verde

es verde como la vesícula de Wordsworth


quedó atrás de narices el cementerio

ahora viene un rellano que habrá que amontañar con explosivos

a ver cómo se nos da,
porque el lado derecho parece viciado
y el izquierdo es tan virtuoso que agobia

habrá que tirar para aTlante
ahora que se pone el sol de hace más de cien años,

tú, que a veces
eres siempre
una estrella muriendo luz,
yo
oscuridad compresa
y supernova:
acceso dirigiendo esférico al camino de todos los cerebros del tiempo

let’s go

let’s go to the chispa punto com,
compañero,
ci go to the chispa

AHORA

7.4.08

LET’S GO TO THE CHISPA

tramo 1

Con qué me voy a enfrentar tic-tac
la frente de un glotón centauro que contiene los huesos de todas las ranas del universo,
y falaz es el nombre de los nombres que el hombre impuso al animal que glorifica entre sus cejas como una moneda circulando en el aire, en cuya superficie se construyen centros comerciales y sodoma y gomorra en los anos de los córnidos habitantes de las ciudades verdes como la gloria de las rosas;
astracán y en tu abrigo la nieve que nunca se quedará a vivir.
Grita y absorbe con el fuego de tu alma el sopor de las siestas.
Haz de tu mano un vagón y de tu música rapaz una burbuja de caos que caen según soplas y sólo se deprime el plástico.
Quisiera tanto que no quisiera tanto que “que” no fuera lugar de servidumbre y amor montaña rusa y besarte caviar, y “Acabóse” un saludo que evidencie nuestras vilezas oscuras.

tramo 2

Triamoriclonato de chispa,
amoricloreno de azotezazo,
aminoramiento de celos y cláxon.
Espidifrén en la esquina marquesina donde el nido del ave inmensa, allá justo donde “plín” planta sus huevos con tos y aquelarre de luces en una bolsita donde clin-clan rehuye cualquier mirada.
Alquitrán dibujando autopistas en tus fosas nasales y ombligos postrados ante el altar invertido.
Uno, dos, o coca-cola imágenes de un “ir”, o dos “venga” o coca-cola “infinitos” hoy por hoy y las bombas te molestan en el zapato como el hambre te molesta en los clavos de óxido.
Y después está el mar de celuloide. Sumergirse silencio y adiós momentáneo, y hacer,
madre del amor hermoso,
hacer,
hacedor,
panadero,
asistente a convenciones de gelocatileros,
paracetamoleros
o como lo quieran coser,
que tu túnica, Verónica,
es el placer de los muertos que esperan allá donde nadie se conoce y Chicago
es el ruido de tu estómago burbujeante ruido estómago que escandaliza al erudito en el cine
y que canta en tu arena el rencor que tú siempre te tuviste.
Ya llega el bus.
Tus pies son calcetines.
Tu boca un recuerdo.
Tu alma, la luz de la noche.
Y no eres nada.

tramo 3

Había un círculo con seis puntos en medio,
un programa televisivo de horizontes cuadrados
y dos hurones soñolientos que aun así cotilleaban las crestas de las viejas viudas que vestían de naranja.
¡Aleluya!, gritó el halcón sentado en marca norteamericana, justo cuando los pelícanos iban a venir y no lo sabían.
Los peces con más de dos interruptores estaban al corriente de todo y las selvas supieron entonces que todo su universo era el microondas de la fiesta de Paco.
Mañana amanecerán paraguas ocultos bajo tus legañas y te sentirás árbitro de ese mundo que se parece al jamón histérico y a los prospectos de medicinas que Xisco oculta en sus rizos,
saldrás a la calle borracha de deambuleo,
y verás que su sonrisa es un chicle que lleva pisado cuarenta años. Te sacudirás de las mangas lágrimas de Bogart,
y bailarás con claquet los bluses,
y el cielo será plomo como el verde de los pinos donde columpiabas el tiempo.
El amor es ahora una mascota a la que no alimentas,
y el orificio donde guardas tu agonía explotará en una súper-nueva de humor como nunca y rezarás
por que nunca hubieras tocado lo más mínimo de lo más máximo.

Y así será cómo por fin Raquel encuentre el disco que andaba buscando,
y cómo el pan se cocina solo mientras duermes tus suspiros,
y tus tiendas de campaña,
y tus botas,
y tu curso de alemán.