8.4.09

Lo mismo me da el infinito
o el punto.

Lo mío no es la política, ni la economía, ni
-dado ya el caso que nos hacen-,
el compromiso social.

Lo mío es un compromiso con el alma,
con las almas.
Y tanto me da lo que se piense ahora,
lo que pensará dentro de 3000 años un cyberhombre
o el primer mono:
Lo mío es el alma.
El alma
y sentirme escritura:
planes, besos y memoria: Todo.

Al fin y al cabo
todo.